Por Nadia Chávez
Había una vez en un país no muy lejano una planta frondosa, las hojas eran
de un verde brillante con filos amarillos, ahí vive animalito especial: es
largo como un gusanito, negro como la noche
y con muchos piecitos como un ciempiés. Se trata de una oruga de nombre
Huga, cada día la oruga se levantaba muy temprano para comer hojitas, tomar el
sol y cantar de felicidad una tonada especial. Un día de esos se acerco un
picaflor travieso revoloteando para ver quien cantaba tan hermosa melodía y al
mirar a la oruga le dijo:
-
Que bonito cantas, pero
que fea eres!!!
La oruga Huga se entristeció y pensó para si: será que en realidad soy tan
fea y desagradable? Pero si la planta donde vivo me dice que soy muy bella y
buena… entonces quien dice la verdad?
Por ahí pasaba una paloma que era muy vieja y sabia, conocía bien el
proceso por el que todas las orugas tienen que pasar, al contemplar la escena
se dio cuenta de lo que ocurría y no dudo en cantar para animar a Huga:
La oruga Huga tiene una duda,
Así oruga me quedare
No Oruga Huga
En mariposa,
en mariposa te volverás
Huga escucho asombrada a la
Paloma , y le pregunto:
-
Paloma, crees que soy
fea como lo dijo el picaflor?
La paloma con un rostro de dulzura le contesta:
-
Huga, eres muy hermosa,
tu belleza es interior y pronto aflorara, ten confianza…
Diciendo esto la paloma emprendió su vuelo.
Huga se quedo asombrada y feliz. De pronto sintió un sueno profundo, como
nunca antes le dio y comenzó a construir poco a poco un lugar para dormir
placidamente. Huga se transformo rápidamente en una pupa, ahí no podía moverse
y todo estaba oscuro, allí durmió y durmió…..y durmió.
Hasta que un buen día Huga sintió que era hora de levantarse, pero su
casita estaba tan bien cerrada que le era muy difícil hacer un huequito para
salir. Huga continuo con mucha
determinación poco a poco, muy lentamente fue haciendo un agujero y pudo ver a
penas un rayito de luz, esto la lleno de esperanza y muy entusiasmada por el
logro continuo su trabajo con esmero. Finalmente le pareció que su cabeza podía
salir y así fue, con la cabeza fuera busco sacar su cuerpo el que salio luego
de mucho esfuerzo.
Huga sentía a su cuerpo extraño, y pensó que era por la larga siesta,
cuando se dio cuenta tenia unas grandes y hermosas alas. Ella quiso probarlas
enseguida y se lanzo a volar. Voló por largas horas entonando su canción
preferida y se encontró con el picaflor que al verla le dijo:
-
Eres tu la oruga Huga
que conocí?
-
Si, soy yo, pero ahora
soy una mariposa.
-
Ya veo. Quiero
disculparme porque fui muy ligero al juzgarte. Podemos ser amigos?
-
Claro picaflor, a veces
los ojos no son capaces de ver la belleza interna, pero el corazón siempre lo
siente.
Cuenta la historia que el picaflor y la mariposa estaban
siempre juntos cantando y divirtiéndose. Huga siempre recordó con cariño y
gratitud a la paloma sabia, tanto asi que entre sus canciones preferidas
estaba:
La oruga Huga tiene una duda,
Asi oruga me quedare
No Oruga Huga
En mariposa,
en mariposa te volverás
Y Colorín
colorado, este cuento se ha terminado